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Sekkan · Vol. 3, núm. 5 · pp. 8–9 Editorial

Reflexión editorial sobre el número

SEKKAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades

  1. 1 SEKKAN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, México
Publicado: 26 de junio de 2026

Reflexión editorial sobre el número

Este número de SEKKAN confirma que las ciencias sociales y las humanidades siguen siendo un espacio privilegiado para pensar críticamente los desafíos de la educación superior contemporánea. Los trabajos reunidos no aparecen como piezas aisladas, sino como parte de una conversación común sobre inclusión, permanencia estudiantil, formación profesional, cultura de paz, mediación pedagógica, ética de la inteligencia artificial y responsabilidad institucional. En conjunto, este volumen deja ver una preocupación compartida: comprender cómo sostener la dimensión humana de la experiencia educativa en un contexto atravesado por desigualdades, transformaciones tecnológicas y nuevas exigencias de calidad, pertinencia y justicia.

Uno de los grandes aportes del número es su atención a las trayectorias estudiantiles y a las condiciones que hacen posible aprender, permanecer y proyectarse profesionalmente. El artículo sobre tamizajes educativos muestra la necesidad de contar con mecanismos de detección oportuna para acompañar al estudiantado desde una tutoría más preventiva e integral. En una dirección convergente, el trabajo sobre violencia económica y paz visibiliza cómo los condicionamientos materiales y familiares impactan la experiencia académica, la estabilidad emocional y la posibilidad de vivir la educación desde una cultura de paz. Leídos en conjunto, ambos textos recuerdan que la universidad no puede reducirse a administrar matrículas o resultados: debe aprender a reconocer vulnerabilidades, acompañar procesos y construir respuestas sensibles a las realidades concretas de sus estudiantes.

A esta preocupación se suma la reflexión sobre la formación profesional y la pertinencia curricular. El estudio sobre la materia Integradora recupera el valor del aprendizaje basado en proyectos como puente entre teoría y práctica, destacando su contribución al desarrollo de competencias transferibles al campo laboral. A la vez, el artículo sobre competencias docentes para la inclusión educativa subraya que ninguna transformación formativa resulta sostenible sin profesorado capaz de reconocer la diversidad, adaptar su práctica y responder pedagógicamente a contextos complejos. De este modo, el número sugiere que la calidad educativa no depende solo del diseño curricular, sino de la articulación entre contenidos significativos, experiencias formativas situadas y capacidad docente para hacerlas efectivas en contextos reales.

Otro eje central del volumen es la dimensión relacional de la educación y de la vinculación institucional. El artículo sobre habilidades blandas institucionales para el escalamiento logístico agrícola en Coyuca de Benítez aporta una idea clave: la transferencia técnica o la innovación productiva no prosperan cuando se prescinde de la confianza, la comunicación y la lectura del contexto. Esta intuición dialoga con especial fuerza con el trabajo sobre mediación pedagógica relacional y automatización tecnológica, que desde el paradigma TRIC reivindica el Factor R como condición para rehumanizar la educación superior digital. Aunque sus objetos de estudio son distintos, ambos textos coinciden en que la relación no es un añadido secundario, sino el núcleo que hace posible el aprendizaje, la vinculación y la transformación social con sentido.

El número también ofrece una reflexión particularmente oportuna sobre los dilemas éticos y normativos que acompañan la expansión de la inteligencia artificial generativa. El artículo sobre marcos éticos de la IA e integridad académica examina cómo los principios internacionales pueden traducirse en criterios institucionales para la docencia y la investigación. Su aporte es relevante porque desplaza la discusión desde la fascinación por la herramienta hacia la necesidad de construir gobernanza, responsabilidad y transparencia. Puesto en diálogo con la reflexión sobre mediación pedagógica, este trabajo refuerza una convicción decisiva para este volumen: la innovación tecnológica solo tiene sentido universitario cuando se orienta por principios éticos claros y cuando fortalece, en lugar de erosionar, la integridad académica y la formación humana.

Vista en su conjunto, la riqueza de este número reside en la manera en que entrelaza problemas que a menudo se estudian por separado. La inclusión, la permanencia, la paz, la mediación, la formación profesional, la ética de la IA y las habilidades blandas aparecen aquí como dimensiones de una misma transformación estructural. Los textos reunidos nos invitan a pensar que el desafío de la educación superior actual no es únicamente incorporar tecnologías, actualizar reglamentos o diversificar estrategias de enseñanza, sino preservar y renovar el sentido profundamente humano del acto educativo. En esa dirección, este número de SEKKAN deja una enseñanza clara: la universidad seguirá siendo relevante en la medida en que sea capaz de formar sujetos, sostener vínculos, producir conocimiento con sentido público y responder críticamente a los desafíos de su tiempo.

Dr. Enrique Roberto Peralta Mazariego

Editor invitado