Tratamiento estético de lesiones por hipomineralización molar-incisivo en paciente pediátrico.
Resumen
La hipomineralización molar-incisivo (HMI) es una
alteración cualitativa del esmalte que afecta a los primeros
molares permanentes y, frecuentemente, también a los
incisivos. Se manifiesta como zonas opacas de color blanco,
crema o marrón-amarillento, asociadas a sensibilidad,
fracturas post-eruptivas y mayor riesgo de caries. Su origen
se relaciona con un defecto en la maduración del esmalte
durante los primeros tres años de vida, aunque sus causas
exactas siguen en estudio. La etiología de la HMI es
multifactorial, involucrando factores sistémicos como
enfermedades febriles, infecciones respiratorias, uso
prolongado de antibióticos y complicaciones perinatales, los
cuales pueden interferir en la función de los ameloblastos
durante el desarrollo dental. La prevalencia mundial varía
entre 15 % y 40.2 %, dependiendo del país y los criterios de
diagnóstico; en México, los estudios más sólidos sitúan la
prevalencia entre 13.9 % y 15.8 %, aunque un estudio puntual
sugiere hasta 30.9 %, siendo reconocida como un problema
de salud pública en aumento.
Clínicamente, su manejo representa un desafío para el
odontopediatra debido a la hipersensibilidad, la menor
adhesión de materiales restaurativos y la ansiedad dental que
provoca en los pacientes pediátricos.
Se presenta el caso clínico de un paciente masculino de 11
años que acude a consulta odontopediátrica porque no le
podían colocar brackets debido al mal estado de sus piezas
dentales. La evaluación clínica y radiográfica confirmó la
presencia de HMI de diversos grados, con sensibilidad en
incisivos superiores.
Metodológicamente, el abordaje se realizó bajo un protocolo
clínico integral. En molares afectados se llevó a cabo un
procedimiento restaurativo mediante confección de table top
de resina compuesta nanohíbrida, previa eliminación del
esmalte afectado con fresa de diamante de grano fino y
acondicionamiento con ácido ortofosfórico al 37 % durante
3
0 segundos, seguido de aplicación de adhesivo universal y
fotopolimerización por 20 segundos. En incisivos, se empleó
un protocolo de infiltración con resina ICON®, que incluyó
grabado con ácido clorhídrico al 15 % durante 2 minutos,
enjuague, secado con etanol absoluto y aplicación de la resina
infiltrante con fotopolimerización de 40 segundos.
Adicionalmente, se aplicó Antivet® en incisivos superiores e
inferiores para reducir la sensibilidad postoperatoria.
Como resultado, se obtuvo una notable mejoría estética,
reducción significativa de la sensibilidad y una recuperación
evidente de la autoestima del paciente, quien quedó en
condiciones óptimas para iniciar su tratamiento ortodóncico.